Envío a varias estaciones
Manda cada platillo solo a la estación donde se prepara. Ensaladas a la línea fría, platos fuertes a la parrilla, postres a repostería, todo desde una sola comanda. Se configura por concepto y por turno.
La pantalla de cocina de Katalyst viene integrada al POS: cada orden del salón, de pedidos en línea, de los quioscos y de catering llega a la misma pantalla, enviada a la estación correcta y al ritmo de cada tiempo del menú.

Comandas 20–30% más rápidas
frente a comandas de papel o impresas
Integrada a tu POS
sin integraciones ni adaptadores de terceros
Cero errores con modificadores
cada especial, alergia y urgencia a la vista en la línea
Ritmo por tiempos para alta cocina, velocidad de comandas para comida rápida, envío por estación para cocinas con varios conceptos: el KDS de Katalyst es el mismo software, configurado por turno y por concepto.
Manda cada platillo solo a la estación donde se prepara. Ensaladas a la línea fría, platos fuertes a la parrilla, postres a repostería, todo desde una sola comanda. Se configura por concepto y por turno.
Retén las entradas en la cola hasta que falten 4 minutos para los platos fuertes. Automático, controlado por el mesero, sin gritos en el pase. Ideal para restaurantes de servicio completo y alta cocina.
Los cambios de modificadores desde el salón (platillos agotados, avisos de alergias, comandas de cortesía) aparecen en la línea al instante. Meseros y cocineros trabajan con la misma información.
Despacha comandas con un toque, recupera las últimas 50 y anula platillos individuales con códigos de motivo. Pantallas táctiles, bump bars USB y administración remota: tu línea, con el equipo que tú elijas.
Las comandas llegan al mismo KDS desde cualquier origen: terminales POS, dispositivos de mano, pedidos en línea, quioscos y catering. Sin middleware ni retrasos de sincronización.
Los tiempos de cocción por platillo, por estación y por turno alimentan directamente los reportes de Katalyst. Encuentra el cuello de botella de la cena del viernes antes de que te cueste el sábado.
Cambios de modificadores, avisos de alergias, tiempos retenidos, platillos anulados: cada acción en el salón llega a la línea en tiempo real. Sin reimprimir comandas, sin gritos en el pase, sin instrucciones especiales perdidas. El KDS les muestra a los meseros exactamente lo que ve la cocina.
Alergias, salsa aparte, sin queso: todo aparece resaltado en rojo en la pantalla del cocinero.
Marca un platillo como agotado desde la línea y desaparece al instante del POS, los pedidos en línea, los quioscos y el catering.
Se guarda el código de motivo de cada comanda. Los paneles de gerencia resumen las tasas de anulación por mesero y por turno.

Las cafeterías de alto volumen y los conceptos de comida rápida usan el KDS de Katalyst por otra razón: la velocidad de las comandas. Con envío de órdenes en menos de un segundo de la terminal POS a la línea de preparación, tu hora pico de la mañana fluye sin problemas aunque tengas un solo barista en la barra y un solo cocinero en la parrilla.
Diseños optimizados para una pantalla por estación, perfectos para mostradores de cafetería y áreas de preparación reducidas.
Las bebidas y los platillos listos pueden desaparecer solos de la pantalla al escanearse en la entrega, dejando la línea libre para la siguiente comanda.
Los pedidos móviles, los del quiosco y los de mostrador llegan a la misma pantalla, ordenados por hora de entrega. Nada de hacer malabares con varias tabletas.

Las comandas de papel parecen gratis, hasta que sumas el papel de impresora, los cartuchos de cinta, las impresoras de reemplazo, la caminata de 30 segundos cada vez que un mesero cambia un modificador y los casi-accidentes con comandas de alergias que nunca llegan a la línea. El costo real va de $4,000 a $8,000 al año por sucursal, y eso sin contar el servicio más lento y los platillos que hay que volver a preparar.
El costo más profundo no se ve: el personal de cocina que no sabe qué viene cinco comandas adelante no puede adelantar la preparación ni dejar listos los componentes, y termina reaccionando en lugar de anticiparse. La producción sufre más justo en las noches de más trabajo, que son las que más importan.
El KDS de Katalyst le da a la línea una vista completa de la cola (lo que viene, lo que está retenido, lo que está listo para marchar) y cambia las suposiciones por tiempos registrados. Los restaurantes suelen ver que sus tiempos de cocina bajan 20–30% en las primeras dos semanas de operación, y la mayor parte de la mejora viene de un mejor ritmo entre tiempos, no de cocinar más rápido.
Sí. El KDS de Katalyst es parte nativa del POS de Katalyst, no una integración de terceros. Esa es la idea: no hay sincronización, ni middleware, ni problemas de versiones incompatibles. Si hoy usas otro POS, nuestro equipo se encarga de migrar todo tu menú y tus datos durante la implementación (tiempo típico: 2–4 semanas para una sola sucursal).
Todas las que necesites. La mayoría de los restaurantes de servicio completo usan 2–4 pantallas (línea fría, línea caliente, expo y a veces repostería). Los de comida rápida y fast casual suelen usar 1–2 (línea de preparación + expo). Las cocinas de alto volumen con varias estaciones especializadas usan 6 o más. El precio se calcula por terminal, con descuentos por volumen a partir de 3 pantallas por sucursal.
En pantallas táctiles estándar con entrada HDMI, más bump bars USB y cajones de impresora opcionales. Somos compatibles con Elo, Logic Controls y la mayoría de las pantallas comerciales para restaurante. No necesitas equipo propietario: si la pantalla tiene HDMI, nuestro software funciona en ella.
Sí. Los pedidos en línea, la gestión de catering, el pedido y pago móvil y los quioscos de autoservicio son módulos nativos de Katalyst: cada orden de cada canal llega automáticamente al mismo KDS. Si usas una plataforma de pedidos en línea de terceros (DoorDash, Uber Eats), las comandas se envían de la misma forma a través de nuestra capa de integraciones.
Sí. Cada comanda registra la hora desde que se ordena hasta que se despacha, desglosada por estación. Los paneles de análisis de Katalyst muestran los tiempos de preparación medianos y del percentil 95 por platillo, por estación, por turno y por mesero: justo lo que necesitas para encontrar los cuellos de botella del viernes en la noche antes de que lleguen al sábado.
Para una sola sucursal, normalmente 1–2 días de instalación (montar pantallas, configurar estaciones, capacitar al personal) más un turno de arranque suave en el que el papel sigue funcionando en paralelo. Las implementaciones en varias sucursales toman 4–6 semanas por etapa. La mayoría de los restauranteros ven bajar sus tiempos de cocina desde la primera semana completa de operación.
Una demostración de 30 minutos ajustada a cómo funciona de verdad tu cocina: varios conceptos, alta cocina, comida rápida o cualquier punto intermedio.